La
historia de la casa Ithinaur, o como son más conocidos en las cortes de
Naggaroth, los Señores del mar, se remonta a más de cinco milenios en el
pasado.
Ya
antes de que se produjera la caída y los elfos oscuros se separaran de sus parientes
los Ithilnaur eran reconocidos como grandes marinos. Sus navíos fueron los que
acompañaron a Malekith en sus primeros viajes al viejo mundo, y Maerik
Ithilnaur, patriarca de la familia estuvo presente en todos los hechos que
precedieron a la guerra de la barba, en la que elfos y enanos lucharon sin
piedad olvidando la amistad que les había unido.
Tras
la escisión la casa Ithilnaur prosperó rápidamente aprovechándose de su gran
experiencia como navegantes para abrir rutas de saqueo rápidas y seguras. Fue
una de sus flotas la que exploró por primera vez el mar herviente y otra
flota, comandada por Dilfur, hijo menor de Maerik, la que llegó por primera vez
a Lustria y saqueó el primer templo de los hombres lagarto. La casa Ithilnaur
se estableció en Carond Kar y desde allí han dirigido siempre las actividades
de sus flotas.
Al
mismo tiempo que sus logros en el mar reforzaban su posición dentro de la corte
Maerik se encargó, mediante sus buenas relaciones con la familia real, y con la
reina bruja en particular, de eliminar a sus principales competidores. Para
ello empleó los servicios de los primeros asesinos del culto a Khaine que se eliminaron
de la manera más sangrienta posible a sus enemigos. De este modo Maerik logró
silenciar a sus competidores mientras que el miedo proliferaba por todo
Naggaroth. Todo ello satisfago sobremanera a Morathi, que desde entonces ha
tenido una predilección especial por las hijas de la casa Ithilnaur, de tal
modo que muchas de ellas han llegado a ser sacerdotisas brujas o incluso
hechiceras.
El
actual heredero de la casa es Kheril , hijo de Maevol, el mayor de los
descendientes de Maerik. Como es habitual en las familias Druchii no existe un
especial amor fraterno entre padre e hijo, pero en este caso unen esfuerzos para
poder impulsar sus ambiciones y deseos.
En
realidad fue el mismo Maevol el que se encargó, siglos atrás, de que su padre
fuera capturado por una horda de guerreros del Caos, cuando en el fragor de la
batalla hizo retirarse todo el flanco izquierdo de la línea de batalla. Maerik
fue capturado por adoradores de Slanesh y torturado durante semanas antes de
que se le permitiera morir.
Temiendo
que su hijo tenga en mente un destino similar para el Maevol prefiere evitar a
su hijo mayor todo lo posible, ya que conoce de sobras las ansias de poder que
le poseén. Durante los últimos siglos Maevol ha respirado más tranquilo ya que
su hijo parece más interesado en realizar incursiones cada vez más osadas que
en perseguir el poder dentro de la corte de Naggaroth.
Lo que
Maevol desconoce es que Kheril le desprecia más que a nada en el mundo, lo
considera un impedimento para el engrandecimiento de la familia y sobretodo
para su propio poder. Es por ello que, mediante emisarios de su confianza,
realiza continuas ofrendas en forma de oro, joyas y esclavos procedentes de sus
saqueos a Morathi para que esta le apoye en sus pretensiones; degollar a su
padre, beberse su sangre y sucederle como Señor del Mar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario